El narrador:  distintas formas de contar

 

Quien cumple la función de contar la historia que se nos presenta en la obra narrativa es el narrador.

Existen varios tipos de narradores, y distintas maneras de llevar a cabo el proceso mágico de contar, de envolver al destinatario en el mundo narrado.

 

Tercera persona

En primer lugar está el narrador en tercera persona. Se trata de una voz que relata la historia desde su propio punto de vista, pero sin participar en ella. No es exactamente un personaje, sin embargo, tampoco hay que confundirlo con el autor de la obra. El narrador es siempre un ser ficticio, quien no interviene en el mundo narrado, sino solamente lo cuenta.

Cuando el narrador está en tercera persona, puede tener distintos grados de conocimiento de la historia que está narrando. De acuerdo a ello, puede recibir los siguientes nombres:

 

Narrador omnisciente: conoce toda la historia y nos cuenta lo que ocurre en el exterior de los personajes, es decir, cómo se mueven, lo que dicen, etcétera. También puede contarnos lo que ocurre en el interior de los personajes, sus pensamientos, sus deseos. Incluso, a veces conoce el futuro, es decir, sabe de antemano el final del relato y lo que los personajes harán.

Por ejemplo, cuando el narrador cuenta: "El hombrecito vestido de gris hacía cada día las mismas cosas. Se levantaba al son del despertador. Al son de la radio, hacía un poco de gimnasia. Tomaba una ducha que siempre estaba bastante fría...". En este fragmento, vemos que hay un narrador en tercera persona, que está narrando desde afuera lo que ve, una especie de "voz", y que además, lo sabe todo, ya que conoce hasta lo que hace el personajes en la mañana cuando se levanta y sabe cómo encuentra la ducha.

 

Narrador de conocimiento relativo: cuenta sólo lo que ve desde su propia perspectiva, lo que cualquier otra persona vería si mirara desde fuera, como si contara una película que estuviera viendo. En ella se sabe el exterior de los personajes, pero no su interior, es decir, no conoce sus pensamientos pensamientos ni sus deseos. Tampoco tiene idea sobre lo que pasará más adelante.

 

En primera persona

En este caso se trata de un personaje que asume el rol de narrador. Conoce la historia que cuenta porque participa en ella, y vive las mismas cosas que los demás personajes.

Hay dos tipos de narradores en primera persona. Ellos son:

 

Narrador protagonista: es el personaje central, quien nos relata su propia historia, lo que le ocurre, lo que hace y lo que siente. Como ejemplo leamos este fragmento: "Pasan los años. Me miro al espejo y me veo, definitivamente marcadas bajo los ojos, esas pequeñas arrugas que antes solo salían al reír". En este trozo, la protagonista de la historia nos cuenta su vida, comenzando por su descripción física.

 

Narrador testigo: también es un personaje que asume la función de narrar. Pero no es el protagonista de la historia, sino un personaje secundario, que solo cuenta la historia en la que participa o interviene desde su punto de vista. Ejemplo de esto es este fragmento, en el cual el ayudante de Sherlock Holmes, el Señor Watson, comienza a contarnos una historia en la que él participará solo como personaje secundario: "Cierta mañana, dos días después de Pascua, pasé a ver a mi amigo Sherlock Holmes, con el propósito de desearle felicidades. Lo hallé recostado en el sofá, con una bata color púrpura...".

 

Estilos  narrativos

 

Para explicarnos lo que opinan, dicen o sienten los demás personajes de la historia, el narrador puede utilizar dos estilos: el estilo directo y el estilo indirecto.

En estilo directo, el narrador deja que los personajes hablen por sí mismos. Esto es lo que ocurre en el siguiente trozo:

"Un día, Viernes mostró a Robinson una mota blanca que palpitaba en la hierba, y le dijo:

-Margarita

- Sí -contestó Robinson-, es una margarita."

En cambio, cuando es el narrador quien se encarga de contar lo que dicen los personajes, estamos en presencia del estilo indirecto.

Así ocurre en este ejemplo: "El juez, que no les había dado hasta el momento oportunidad de justificarse, preguntó ahora cómo pudieron saber tanto acerca del camello, no habiéndolo siquiera visto."